La comunidad de Corateí, en el departamento de Misiones (Paraguay), es un área privilegiada por su relación directa con el río Paraná y sus extensas zonas de humedales. Estas condiciones naturales han permitido que carpinchos —también conocidos como capibaras— se integren al paisaje local y formen parte habitual de la fauna que convive con los habitantes.
¿Por qué hay carpinchos en Corateí?
Los carpinchos viven en regiones donde abunda el agua dulce, un elemento indispensable para su supervivencia. Corateí posee:
-
Áreas inundables y humedales.
-
Cunetas naturales y arroyos conectados al Paraná.
-
Vegetación ribereña abundante.
-
Zonas tranquilas con baja presión humana directa.
Estas características hacen que el entorno sea ideal para que los carpinchos se alimenten, se reproduzcan y se refugien.
Es común verlos cerca de viviendas, caminos o zonas de pesca, especialmente al amanecer o atardecer.
Características del Carpincho en Corateí
1. Tamaño y apariencia
-
Es el roedor más grande del mundo.
-
Peso: entre 35 y 60 kg en la región de Misiones.
-
Pelaje marrón que ayuda a camuflarse entre la vegetación.
2. Comportamiento
-
Son animales tranquilos y sociables, suelen vivir en grupos.
-
Les gusta pasar horas en el agua para refrescarse y escapar de depredadores.
-
Se acostumbran fácilmente a la presencia humana cuando no se sienten amenazados.
3. Alimentación
-
Exclusivamente herbívoros.
-
Se alimentan de pastos, plantas acuáticas y hojas tiernas abundantes en la ribera del río.
4. Importancia ecológica
-
Contribuyen al control natural de la vegetación.
-
Funcionan como presa para especies carnívoras locales, manteniendo el equilibrio del ecosistema.
Convivencia con la comunidad
En Corateí, la presencia de carpinchos se ha vuelto parte de la identidad natural del lugar. Para una convivencia responsable se recomienda:
-
No alimentarlos manualmente.
-
Respetar su espacio y sus horarios de actividad.
-
Mantener los perros controlados para evitar ataques o persecuciones.
-
Evitar ruidos fuertes cerca de los humedales.
Su presencia es un indicador de que la zona mantiene condiciones ambientales sanas y biodiversas.
- Ley 96/92 (De Vida Silvestre): Establece la protección de la fauna, prohibiendo la caza, transporte y comercialización sin autorización, según la normativa y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES).
- Prohibición específica: La caza de carpinchos está explícitamente prohibida, y cualquier actividad sobre fauna silvestre requiere permiso del MADES, de acuerdo a reportes locales y comunicados del MADES.
- Sanciones: Las multas pueden llegar a 20.000 jornales, y las penas privativas de libertad de 1 a 5 años, además de posibles sumarios administrativos y decomiso de bienes

